2023: ELEGÍA A MI MADRE (Enrique Cercadillo)

Todavía no sé qué te ha traído

 la barca de tu tarde de azucenas, 

me has dejado huérfano y desvalido 

en este valle de lágrimas macarenas.


Soledad de la voz y del momento,

soledad que nunca nadie consuela,

el ayer se borró como una estela

escrita sobre el agua en movimiento.


Eras hija del campo castellano,

hace unos años que conociste el mar,

aquí no se vive como en el llano,

te fuiste apenada sin saber nadar.


Deja que sea a tu vera

como una sombra ligera, 

una sombra que tuviera 

fragancia de primavera.


Iremos por los campos de la mano, 

a través de los bosques y los trigos, 

entre rebaños cándidos y amigos, 

sobre la verde placidez del llano.


Se apoya en ti mi dolorida vida, 

y en la de padre, sufrido hombre noble, 

como se apoya sobre el casto roble 

la dulce enredadera entristecida.


Seguiré viviendo en ti, en mis venas, 

buena madre de hondos sentimientos, 

me has legado tan hermosos momentos 

que a un lado no puedo dejar las penas.


Corazón roto de sueño ligero, 

hazte a la mar con el sol marinero, 

toma este ramo, dáselo al barquero 

que lo ponga en la proa del velero.


Navegad con la barca iluminada, 

por el mar del amor y su corriente, 

en silencio al pasar, no indiferente, 

y la vela amarilla al viento izada.


¡Oh mar!... En tu colchón quiere extenderse 

y, despierta, soñar mirando al cielo, 

echarse en tu luz, a pleno vuelo, 

y en tu azul navegar hasta perderse.