UN RELATO / KONTAKIZUN BAT: ERROTA ZAHAR MAITEA

 


Errota zahar maitea 
uraren ertzean, 
uraren ertzean da 
basati beltzean. 
Negar egiten dezu 
aleak txetzean. 
Ni ere triste nabil 
zutaz oroitzean.

 

Letra: J. M. Lekuona

 

Garai bateko erroten hotsak lozorroan geratu dira, eta, bakarrik, errekaren urek sortzen duten murmurioak blaitzen ditu bazter umelak. Erroten gurpila dantzan jartzen zuen ura ere, aspaldian dago bare. Denboran ahantzitako bizimodu baten lekuko isilak, garapen azkarrak hautsitako ametsak. Denborak ez du noiz, baina belaunaldi baten iragana lausotuz joan da denboraren buruan, kasik desagertu arte. Pena.

MIKEL ARRIZABALAGA

UN RELATO / KONTAKIZUN BAT: TOLOSAKO IHAUTERIAK



 Tolosako Ihauteriak: txarangekin saltoka ari gara; eskutik helduta goaz; estutu egiten dut eta maite dudala esaten diot; bera ere bai.

Berrogei urte geroago kontatzen dut: nik hamar nituen eta berak zazpi.

Manu Arandia

UN RELATO / KONTAKIZUN BAT : EL VAGABUNDO


 Era otoño. Uno de aquellos días de fuerte y templado viento del sur. La noche  asomaba ya entre los  agitados nubarrones y las nueces caían golpeando el suelo de los nogales ya  desnudos. Nosotros las recogíamos del suelo, rompiendo con las manos la piel parda y carnosa que aun cubría alguna de ellas.

Nuestra madre nos apremiaba

¡ Daros prisa! ¡Está anocheciendo y pronto  lloverá!

Fue el crujido de sus pisadas en la hojarasca lo que, antes de verle aparecer entre los árboles, me hizo sentir  su presencia . Caminaba despacio, mirando a todas partes, como si estuviera perdido.  Poco a poco fue acercándose a nuestra madre que le miraba  expectante   apoyada en el tronco de un nogal.

 Él no me había visto aún y permanecí donde estaba,  paralizado por un extraño temor.  No conseguía oír sus palabras, pero vi cómo mi madre  extendía su brazo en una dirección y luego en otra, como si quisiera indicarle algún camino .El hombre inició el ascenso por la pendiente que culminaba en una vereda, fuera ya del campo de nogales y que conducía a las casas cercanas.

Al rato empezó a llover y cubrimos   la cesta llena de nueces con un  saco de harpillera. Mis dos hermanos mayores cargaron con la cesta y comenzaron a subir la cuesta  por la que unos minutos antes había subido el desconocido.

Permanecí en el sitio , cobijado bajo el nogal y embargado por aquel oscuro sentimiento del que no podía desprenderme desde el momento en que lo había visto aparecer.

¡Date prisa!..¿quieres quedarte a dormir ahí o qué?- La voz de mi madre me hizo reaccionar  y eché a correr cuesta arriba  hasta que los alcancé. Recorrimos en silencio y con paso apresurado el corto trayecto hasta llegar a nuestra casa.

A llegar, bajo el pórtico iluminado vimos a nuestro padre hablando con el desconocido . Mi corazón empezó a latir con fuerza. Mi madre se paró envarada y nos ordenó entrar en la  casa.

Desde la cocina oí discutir a mis padres. La voz de mi madre sonaba crispada y cortante. La disputa duró poco. Cuando entró, observé que tenía la boca cerrada, con una mueca que torcía ligeramente la línea de sus labios. Conocía  muy bien esa expresión. Esa línea que era la barrera infranqueable que contenía todos los pesares de mi madre. Abrió la ventana con brusquedad y antes de que cerrara los portalones exteriores vi por unos instantes a mi padre dirigiéndose con el desconocido hacia el establo situado a pocos metros de la casa y en cuya planta inferior estaba el gallinero y las conejeras.

Aquella noche me metí en la cama de mi hermano y cuando apagamos la luz le pregunté por el forastero.

 Me da miedo- le confesé.

Es sólo un vagabundo- me respondió- No tiene  casa y papa le ha dejado dormir con las gallinas, eso es todo. No tengas miedo .Duérmete.

Me acurruqué contra mi hermano .La tormenta había estallado y los truenos se sucedían acompañados por relámpagos, que iluminaban por momentos la habitación .Mi hermano se durmió enseguida. Al rato también dormía yo, acompasando mi respiración con la suya.

A la mañana siguiente se respiraba un aire fresco y el sol asomaba radiante en un cielo casi despejado. Mi madre trajinaba  en la cocina con las ventanas abiertas y ya no parecía enfadada. Me sentía contento de nuevo.

Mientras desayunaba vi que mi padre cavaba en la huerta un agujero muy grande donde poco más tarde enterró las tres gallinas que un rayo había fulminado durante la noche.

El vagabundo se había ido.

Maite Arrieta

UN DISCO / DISKO BAT : "AUTUMN LEAVES"

 

“Las hojas que caen flotan junto a la ventana, hojas otoñales rojas y doradas”. Así comienza la versión en inglés de “Autumn leaves” (Hojas de otoño) uno de los estándares más famosos del jazz. Curiosamente, su origen no es americano, sino que fue escrito allá por 1945 por un compositor húngaro radicado en París llamado Joseph Kosman y su título original en francés era "Les Feuilles mortes" (Las hojas muertas), con una letra del poeta y guionista Jacques Prévert. Se dice que el tema está basado en una música de ballet del mismo autor, que a su vez parece que era similar al "Poème d'Octobre No. 4" de Jules Massenet y a una composición anterior de Tchaikovsky de 1888, la Obertura-Fantasía de Hamlet. O sea que nadie inventa nada desde cero…

La grabación comercial más exitosa de "Les Feuilles mortes" fue la de Yves Montand en 1949, que vendió un millón de copias en 5 años. Antes también fue grabada por Juliette Gréco. Poco después Johnny Mercer escribió la letra en inglés y le dio el título con el que la canción se hizo más famosa. A partir de entonces se hizo muy popular entre los amantes del jazz y fue grabada por multitud de artistas. Se dice que más de mil grabaciones comerciales han sido lanzadas por músicos de jazz y pop de renombre., entre ellos cantantes famosísimos en su época como Bing Crosby, Nat King Cole o Frank Sinatra. Sin embargo, quiero destacar aquí la versión instrumental del pianista Bill Evans.

William John Evans (1929-1980) fue un pianista y compositor de jazz estadounidense, nacido en New Jersey. De formación clásica, pronto se interesó por el jazz y acabó por instalarse en Nueva York en 1955. Tras unos comienzos difíciles y trabajosos tocando en clubs y bandas de todo tipo, empezó a destacar como un intérprete innovador que combinaba lo clásico y el jazz en una armonía impresionista.

Con su “cara de lechuguino” y el aspecto de oficinista que lucía entonces (ver la foto adjunta), al tocar se encorvaba a menudo sobre el piano como si estuviera anotando unos asientos contables de su empresa. Tenía, sin embargo, una sensibilidad muy profunda y una sonoridad romántica que conmovía y fascinaba (y lo sigue haciendo) a sus oyentes.

En 1958, Evans se unió al sexteto de Miles Davis, que al año siguiente grabó “Kind of Blue”, el álbum de jazz más vendido de todos los tiempos (del que nos ocuparemos quizás en un próximo post). Davis y Cannonball Adderley grabaron también una tremenda versión de “Autumn leaves” en 1958, en el disco “Something else”.

Dos años después, se publicó “Portrait in Jazz” (Retrato en Jazz), el quinto álbum de estudio de Bill Evans como líder. Es el primero de los dos únicos álbumes de estudio grabados con su trío más destacado, junto al bajista Scott LaFaro y el baterista Paul Motian. LaFaro era un bajista también muy innovador que lamentablemente murió en un accidente de moto en 1961, dejando seriamente afectado a Evans, tanto personal como musicalmente.

El álbum se lanzó originalmente en ediciones mono y estéreo, cada una con una versión diferente de "Autumn Leaves", el tema del que tratamos aquí. Frente al aire otoñal y melancólico de la versión de Adderley-Davis, la de Evans es más rápida y dinámica. Aquí el otoño no parece una estación mustia y tristona, y las hojas que caen parecen bailar en el aire, alegremente movidas por el viento. Más que un otoño en Nueva York (“Autumn in New York” es otro famoso estándar del jazz) parecería un otoño en California, soleado y agradable. Esperemos que el otoño que acaba de empezar sea así para todos nosotros.

 

Aquí puedes escuchar el “Autumn leaves” del trío de Bill Evans, en la versión publicada  en 1960

https://www.youtube.com/watch?v=r-Z8KuwI7Gc

Y aquí puedes ver una actuación en directo de 1967: https://www.youtube.com/watch?v=lrtv-iv2ASs

Y aquí la versión de Cannonball Adderley con Miles Davis (atención al majestuoso solo al saxo alto de Cannonball que empieza hacia el minuto 2):

https://www.youtube.com/watch?v=DQb5ZySfwEs

Aquí la exitosa versión de Yves Montand:

https://www.youtube.com/watch?v=Xo1C6E7jbPw

Y quien quiera explorar el posible origen del tema en una pieza de Massenet puede hacerlo en este link de YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=YEwKujQX8Lo    

UNA PELÍCULA / PELIKULA BAT: FATHERLAND

 

2026, 82 minutos, coproducción Polonia-Alemania-Italia-Francia.                                        Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes.                                                                    Se proyectará en salas a partir del próximo 4 de diciembre. La frase de la primera escena, “¿Stalin o Mickey Mouse?” emitida por un desesperado Klauss Mann (que se adivina despreciado por su padre Thomas) en conversación telefónica con su hermana Erika, condensa la esencia de lo que veremos a lo largo de los siguientes 80 minutos. A una pregunta similar lanzada al escritor por un periodista: “¿Capitalismo o comunismo?”, Mann responde: “Los dos sistemas son fallidos”, frase que también resume lo que muestra Fatherland.                                                                                                                                En su tradicional blanco y negro, el polaco Pawlikowski aborda de forma magistral, tras las previas Ida y Cold War, las heridas de la guerra fría en Europa y el mundo, con su habitual tono austero, conciso y lleno de elipsis. Se trata de una adaptación muy inteligente de la parte final de El mago, de Colm Tolbin, excelente biografía novelada de Thomas Mann. Con silencios, miradas y retazos de conversaciones que denotan el peso de la historia, se relata la decisión de Mann de volver a Alemania tras su exilio dorado en USA por haber huido del fascismo. La excelente fotografía con sus encuadres perfectos y una interpretación maravillosa (en la que destaca Sandra Hüller como Erika) resaltan los matices psicológicos de los personajes y los ambientes (se rodó en las ciudades originales) de las dos Alemanias del momento.

Film bat: Fatherland.

2026, 82 minutu, Polonia-Alemania-Italia-Frantzia koprodukzioa.
Canneseko Zinemaldiko Epaimahaiaren Sari Nagusia.
Datorren abenduaren 4tik aurrera proiektatuko da aretoetan.


Lehen eszenako esaldiak, "¿Stalin o Mickey Mouse?", Klauss Mann desesperatu batek (bere aita Thomasek gutxietsia) bere arreba Erikarekin telefonoz izandako elkarrizketan emandakoak, hurrengo 80 minutuetan ikusiko dugunaren funtsa laburbiltzen du. Kazetari batek antzeko galdera bat egin dio idazleari: "Kapitalismoa ala komunismoa?". Mannek erantzun du: "Bi sistemak huts egiten dute". Esaldi horrek ere Fatherlandek erakusten duena laburbiltzen du.
Bere ohiko zuri-beltzean, Pawlikowski poloniarrak maisuki jorratzen ditu, Ida eta Cold War aurrekoen ondoren, gerra hotzaren zauriak Europan eta munduan, bere ohiko tonu zorrotz, labur eta elipsiaz betearekin. Colm Tolbin-en Aztia lanaren azken zatiaren egokitzapen oso adimentsua da, Thomas Mannen biografia nobelatu bikaina. Isiltasun, begirada eta istorioaren pisua adierazten duten elkarrizketen zatiekin, Mannek Alemaniara itzultzeko hartu zuen erabakia kontatzen da, faxismotik ihes egin zuelako AEBn erbesteratuta egon ondoren. Argazki bikainak, enkoadraketa perfektuekin eta interpretazio zoragarriarekin (Sandra Hüller nabarmentzen da Erika bezala), uneko bi Alemanietako pertsonaien eta giroen ñabardura psikologikoak nabarmentzen ditu (jatorrizko hirietan filmatu zen).

UN LIBRO / LIBURU BAT: HIC SUNT LEONES

Katerina Poladjan

Hic sunt leones

Armaenia Editorial, 2025

298 páginas

El viaje a Armenia organizado por la Comisión de Salidas Culturales, me llevó a hacer una búsqueda sobre la literatura de este país enigmático y en gran parte desconocido para muchos. De entre los libros localizados he seleccionado Hic sunt leones de Katerina Poladjan para hacer la recomendación de este blog.

Katerina Poladjan, nació en Moscú (1971), de origen armenio, su abuelo sobrevivió al Genocidio de 1915. Siendo muy joven emigró con sus padres a Alemania Occidental donde reside habitualmente. Si bien ha trabajado como actriz, desde hace un tiempo se dedica a escribir tanto novelas, como ensayos, poesía y literatura de viajes. Su obra literaria se centra en la memoria, los procesos migratorios y la construcción de identidades trasnacionales.

Hic sunt leones (2025), (traducción del latín “Aquí están los leones”, es una frase que aparecía en los antiguos mapas para indicar los lugares donde empezaba lo desconocido. Se trata de la tercera novela escrita por Poladjan, traducida al castellano por Ibon Zubiaur, publicada en la editorial Armaenia, galardonada con el Premio Nelly Sachs y nominada al Premio Alemán del Libro. Ha sido traducida también a otros idiomas como el búlgaro, francés, italiano y neerlandés.

Comienzo del libro, primer capítulo titulado “Hic et nunc” (traducción del latín “Ahora mismo”)

“Enciendo la luz del techo. Sobre varias mesas hay montones de papel y rollos de pergamino extendidos. Huelo a tierra, huevos y hongos, polvo de madera y animal viejo. Mi aliento roza la cubierta, mi aliento es demasiado cálido, demasiado cálida también mi piel. Trabajo sin guantes, me detengo. Las páginas del libro, desprendidas de su envoltorio protector, están cuidadosamente apiladas en montones. Mucho tiempo atrás, quizá este libro velara la almohada de un enfermo, y a la mañana siguiente alguien esperó con ansia a su despertar, al límpido inicio de la curación. Quizá los árboles estaban ya sin hojas, quizá la vaca no tenía pienso, quizá el monte familiar se había desplazado. Diecisiete mil manuscritos y libros se conservan en los sótanos y cámaras del archivo, mapas, folios, grabados en estantes, cajones y armarios acorazados, y en el zumbido del sistema de ventilación escucho cada vez más claro el murmullo de sus frases y sus voces.” Página 7

La novela narra el viaje de Helen, una restauradora ruso-alemana de manuscritos medievales, que se traslada a Ereván para trabajar en la Biblioteca Nacional de Armenia. En el proceso de restauración de los libros Helen se irá involucrando en la historia del genocidio armenio y la diáspora, estableciendo vínculos con personajes del entorno marcados también por la violencia. En resumen, la autora nos relata la enormidad del genocidio armenio con un lenguaje poético, manteniendo un equilibrio entre la realidad y la ficción.

Sin duda, un libro  recomendable tanto para los que han viajado a Armenia como los que no y que por el momento se encuentra disponible en Koldo Mitxelena Liburutegia.

Arantxa Arzamendi